Ayudar a nuestros seres queridos

Ayudar a nuestros seres queridos

Muchas veces queremos ayudar a nuestros seres queridos con los conocimientos que hemos adquirido, con enseñanzas positivas y con los valores que mejoren sus vidas. Y cuando vemos que la reacción de ellos no es de gratitud sino todo lo contrario, responden agresivamente, inculpándonos de cosas que no hicimos, nos damos cuenta de lo siguiente.

Cuando queremos ayudar a una persona primero tenemos que preguntarnos si nos ha pedido ayuda o consejo. Porque si no es así, por más que nos duela ver sufrir a nuestros semejantes, no debemos intrometernos. El Septrionismo nos enseña que todos tenemos nuestro tiempo y espacio psicológico. Si en el proceso de aprendizaje en la vida ellos no están listos para mejorar y aceptar un consejo, sin importar lo que hagamos, no vamos a poder ayudarlos.

Si el alumno está preparado, hasta las piedras son maestras.

Shikry Gama

Esta frase de Shikry Gama nos ilustra que la persona tiene que estar preparada para aprender y que cuando lo está todo es motivo de aprendizaje. Esta inquietud debe surgir en la persona y no ser impuesto por otros. Por supuesto no estamos hablando de niños pequeños, porque tienen otras condiciones.

Una vez quise ayudar a alguien cercano para evitar que tuviera sufrimientos, compartiendo las enseñanzas luminosas que tenemos.  Pero vi que no todo le caía bien. Una noche soñé algo que me hizo entender que su emocionalidad no le permitía entrar en razón. Cuanto más emocionales son, menos control tienen sobre si mismos. Solo reaccionarán emocionalmente y no tendrán capacidad de asimilar lo que se les dice.

Los Guías espirituales que en el Septrionismo nos iluminan durante el sueño me hicieron experimentar qué iba suceder si seguiría compartiendo esta información con ella. La experiencia fue trágica. Su reacción fue negativa, de antipatía contra las enseñanzas. En el sueño reaccionaba en contra de las enseñanzas y el Septrionismo. También lo hacía contra mí. Y aun cuando le trataba de explicar que no era lo que ella pensaba, ella simplemente ya no podía parar. Las emociones la tenían bajo su domino. De una simple antipatía aumentaron al resentimiento y finalmente la vi con actitudes de odio. En ese estado psicológico, llegué a percibir que incluso cuando ella quería dejar de hablar mal, ya no podía. Era una posesión que la tenía bajo su poder y le hacía sufrir. Y así la imagen de su ser se fue achicando cada vez más en esa actitud hasta desaparecer en la nada, lleno de odio, autodestruyéndose.

Me dejó tal impresión que decidí nunca más tratar de hablarle de lo que me gustaría que aprendiera. De esta forma logré evitar que reaccionara mal a las enseñanzas septriónicas que estoy practicando. Solo pido por ella para ayudarla en los asuntos importantes para su vida. Habiendo sido ´atea´, se dio cuenta por otras personas que cuando pido algo a Shikry Gama siempre ha salido muy positiva la ayuda. Y eso es lo que hago.

Ahora que sus hijos están más grandes, me ha hecho sentir feliz porque esta vez, después de muchos años, me agradeció por compartir ciertas enseñanzas a los hijos porque siente, que la apoyan para corregir ciertas actitudes de sus hijos.

Desear ayudar a otros a veces puede ser muy delicado. Tenemos que entender que cuanto más emocional es una persona, no puede analizar racionalmente todo. Es por eso que Shikry Gama decía que todos tenemos un tiempo y espacio psicológico particular que debemos respetar y no invadir. Cada cosa tiene su momento preciso.

Una persona sentía mucha impotencia al tratar de ayudar a su hermana porque sabía que estaba haciendo justo lo equivocado en la educación de sus hijos. En lugar de ayudarlos, sus decisiones y actitudes agravaban más los problemas de los hijos. Pero lo único que recibió fueron reproches, negaciones y acusaciones infundadas. Estaba desesperada. Tuvo que aprender lo que Shikry Gama enuncia sabiamente.

Las emociones no entienden de razones.

Shikry Gama

A eso se agrega que en su familia, como en muchas, predominan las reacciones emocionales y la consecuente irracionalidad, los caprichos, el autoritarismo, etc. Ella, al pretender que sean diferentes, estaba entrometiéndose en su vida.

Querer ayudar a toda costa a nuestros familiares, sabiendo que no lo van a agradecer es caer en una actitud sentimentalista. Shikry Gama nos enseña que la enseñanza tiene más efecto cuando la persona misma lo descubre por sí misma. Consecuentemente tenemos que abstenernos y dejar que la persona viva su propia vida y su causalidad. Que asuma su responsabilidad. De lo contrario estaríamos sobreprotegiendo a las personas y seríamos incluso, responsables de impedir que aprendan lo que deberían aprender por experiencia propia. Esto es más grave que dejar que los demás ejerzan su libertad plenamente -aun sufriendo- para poder aprender de sus errores hasta superarse o no. Sobreproteger a otros les impide ejercer su libre albedrío y aprender a ser responsables. Respetemos a nuestros semejantes, y dejemos que aprendan en plena libertad de albedrío, asumiendo las consecuencias de sus actos.

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